Urpi Torrado
El Comercio, 3 de abril del 2025
“El verdadero reto no es acceder a más datos, sino transformarlos en ‘insights’ poderosos que impulsen cambios”.
Esta semana, Lima se convirtió en el centro del conocimiento y la innovación en investigación de mercados e ‘insights’. Después de más de 30 años desde su primera edición, la conferencia latinoamericana de Esomar (la red global más importante de profesionales de investigación) se realiza por primera vez en el Perú. No ha sido fácil traer este evento. Durante varios años, se consideró y evaluó esta posibilidad, pero la situación política del país postergó la decisión. Incluso esta vez, la declaración de estado de emergencia en Lima y el Callao generó dudas y preocupación entre algunos visitantes internacionales. Sin embargo, se logró el objetivo, superando todas las barreras.
Los eventos internacionales como este no son solo espacios para escuchar conferencias. Son catalizadores de desarrollo. Reunir a profesionales de toda la región e incluso de otras partes del mundo genera un intercambio valioso de ideas, metodologías, visiones y experiencias. Más aún en una industria como la de investigación de mercados, donde la curiosidad es la fuerza que la impulsa. Aquí no basta con recolectar datos, se trata de entender la historia detrás del dato, de conectar puntos, de expandir la inteligencia de negocios y transformar realidades.
Durante estos días se exploraron las tendencias que están elevando esta industria: la aplicación de IA humanizada, herramientas de ‘eye tracking’ y test implícitos para rediseñar productos, el neuromárketing, el análisis semiótico y los modelos de predicción alimentados por data e innovación tecnológica. Empresas líderes estuvieron presentes compartiendo casos y desafíos reales, con un enfoque claro en cómo la investigación puede ser motor de crecimiento sostenible y conexión profunda con los consumidores.
Pero el impacto no se queda ahí. De esta manera también se eleva la conversación pública sobre el valor de la investigación y la toma de decisiones basadas en evidencia. Además, se generan oportunidades concretas para profesionales locales, estudiantes y emprendedores que buscan aprender, hacer ‘networking’ o visibilizar sus propuestas. También son una inyección para el sector turístico, hotelero y de servicios. En un país que atraviesa una crisis de confianza y legitimidad, traer talento global al Perú envía un mensaje poderoso: aquí también se hace innovación, aquí también se piensa en grande.
En un mundo donde la información abunda, el verdadero reto no es acceder a más datos, sino transformarlos en ‘insights’ poderosos que impulsen cambios, y elevar los estándares de calidad, ética y valor agregado en esta actividad. Para lograrlo, se necesitan comunidad, colaboración y espacios de inspiración como este. Cuando se comparte aprendizajes, toda la industria crece. Por eso, más allá de las cifras y del contenido, la conferencia de Esomar es un símbolo del potencial del Perú. Una oportunidad para demostrar que aquí hay talento, se genera conocimiento y las ideas también pueden tomar vuelo.
Para seguir atrayendo eventos internacionales de esta magnitud, se necesita más que voluntad. Prom-Perú viene desempeñando un rol importante al impulsar el turismo de reuniones, pero esta labor debe complementarse con una cultura de colaboración que vaya más allá de garantizar infraestructura y logística. El estudio de Datum sobre actitud innovadora evidenció que, aunque los peruanos se perciben como creativos y resilientes, existe una barrera en el componente relacional que se manifiesta en la falta de confianza entre actores, escasa disposición a compartir aprendizajes y una débil generación de redes sólidas. Si el país aspira a consolidarse como un centro de conocimiento, es necesario tender puentes entre el sector público, privado y académico, y apostar por espacios donde las ideas se conecten y se multipliquen. Este tipo de desarrollo no solo fortalece la imagen del Perú, sino que también genera oportunidades reales de crecimiento económico, fortalecimiento institucional y proyección del talento nacional.