Uri Landman
Para Lampadia
El año que nos dejó trajo una serie de importantes cambios en la vida política del mundo. Podría mencionar la caída del régimen del dictador Bashar al Asad en Siria, el fraude electoral en Venezuela, la elección de la socialista Claudia Sheinbaum en México entre otros. Sin embargo, me quiero referir a dos eventos que considero tienen el potencial de reescribir la historia.
El 2024 marcó el primer año en el gobierno del recientemente elegido presidente de Argentina, Javier Milei, quien aplicó el plan de ajuste económico que había anunciado durante su campaña electoral.
Dentro de las medidas más importantes están la devaluación del peso argentino para acercarlo al valor real de mercado, el recorte del gasto público, que implicó la reducción de 18 a 8 los ministerios. La paralización de la obra pública y el despido de miles de empleados públicos que inflaban la burocracia estatal, la eliminación del control de precios de una serie de servicios como los alquileres y de productos como los alimentos.
Milei también redujo los subsidios a los servicios públicos, desreguló el mercado aéreo y estableció una política de cielos abiertos en Argentina promoviendo la libre competencia. Propuso la privatización de la deficitaria, Aerolíneas Argentinas. Instaló una política de déficit fiscal cero y emisión monetaria cero, dos conceptos impensados en Argentina durante cien años.
Lo más sorprendente de este drástico ajuste fiscal no fueron los resultados, sino que fue apoyado por la mayoría de argentinos ante las previsibles críticas y protestas de los peronistas y kirchneristas. Los que teníamos fe en Milei y su plan de política económica basada en el libre mercado, sabíamos que con un poco de tiempo este funcionaría y que Milei podría sacar al país del abismo al que había sido empujado por los socialistas. Los resultados saltan a la vista.
La inflación pasó del 25% mensual en diciembre del año 2023 a menos del 3% en diciembre del 2024. El tipo de cambio libre se ha mantenido más o menos estable un país cuya moneda se devaluó 1,000% en los últimos 4 años. De ubicarse en 1,200 pesos por dólar en enero, cerró el año con una apreciación del peso a 1050 pesos por dólar, otro fenómeno impensado en Argentina. Otro logro de la administración Milei, ha sido reducir el riego país en 1,127 puntos desde que asumió en diciembre del 2023.
La cereza del pastel para Milei, fue el anuncio del gobierno que la economía argentina había dejado de caer en picada para crecer por primera vez en años. En el tercer trimestre del año pasado, la economía argentina creció 3.9% y tiene proyectado crecer un 5% del PBI para el 2025 según datos del gobierno.
En mi opinión, Javier Milei es el mejor presidente que ha tenido Argentina en los últimos cien años. Ojalá que le permitan seguir implementando sus políticas de libertad para sacar a los argentinos de la miseria que los llevó el socialismo.
Otro de los eventos que marcó el año pasado, fue la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, tras una polarizada compaña electoral en contra de Kamala Harris.
En noviembre del año pasado, los norteamericanos votaron masivamente por Trump y el Partido Republicano, dándoles la victoria en la presidencia del país y la mayoría en ambas cámaras del congreso.
Ni bien se conocieron las designaciones de Trump en puestos claves, la mayoría de líderes políticos y empresariales se alinearon rápidamente con la visión de Trump para el país. El presidente Milei y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ambos de derecha, visitaron a Trump, en su casa de Mar a Lago, para expresarle su apoyo e intención de convertirse en socios estratégicos de las políticas norteamericanas.
La designación de Marco Rubio como secretario de Estado, ha causado preocupación a dictadores como Nicolás Maduro de Venezuela, Díaz-Canel de Cuba, Daniel Ortega de Nicaragua entre varios más.
Trump ha prometido acabar con la guerra entre Rusia y Ucrania como uno de sus primeros logros en el gobierno. Asimismo ha prometido terminar con el conflicto en el Medio Oriente y traer la paz a esa zona. Para ello, Trump considera primordial tener un ejército norteamericano fuerte.
A pesar que Trump es una figura controversial, con declaraciones exageradas y altisonantes muchas veces, considero que su elección empujará al mundo hacia un periodo de prosperidad y afianzamiento de valores familiares, como el mismo lo ha dicho.
No tengo una bola de cristal para adivinar lo que nos depara el futuro, pero sí creo que la llegada de ambos líderes al poder marcará un punto de inflexión en la batalla contra la narrativa izquierdista, mal llamada progresista. Lampadia