Por: Mauricio Rozas Valz
Sr. Cáceres Llica,
Para desgracia de Arequipa, como consecuencia de un imperfecto sistema electoral, sumado a una irresponsable campaña por el voto nulo en segunda vuelta, usted salió elegido gobernador regional, votado por un poco representantivo porcentaje del electorado.
Pero, bueno, ya está usted en el cargo y le toca actuar con sensatez y responsabilidad; caso contrario, puede usted estar seguro que será revocado en el corto plazo.
Dicho esto, debo recordarle algunos puntos que, al parecer, no los tiene claros:
1.- ¿A quiénes cree usted que perjudica oponiéndose a la minería?
¿A los accionistas de las grandes mineras?
¡No, señor!
Ellos no viven en Arequipa ni en ninguna otra ciudad del Perú.
A quienes perjudica, ¡y mucho!, es a los miles de jóvenes profesionales de origen humilde que se quemaron las pestañas estudiando por años para tener un cartón y poder trabajar.
También perjudica a los miles de pequeños y micro empresarios quienes, con mucho sacrificio y asociándose entre muchos, compraron una camioneta o un camión o una retroexcavadora para alquilar a la mina.
También perjudica a miles de trabajadores de pequeñas empresas que viven del abastecimiento logístico de las minas: al que vende papel, abarrotes, repuestos y toda clase de insumos.
En resumen, señor Cáceres Llica, a quienes usted perjudica, es a GENTE HUMILDE.
2.- ¿A quiénes cree usted que perjudica cuando se bloquea la carretera?
¿A los pituquitos que tanto detesta?
¡No, señor!
Ellos viajan en avión, tienen sus refrigeradoras y alacenas llenas y, si algo escaseara, pues tienen cómo pagar los sobreprecios en el mercado negro de los especuladores.
¿A quiénes perjudica?
Pues, nuevamente, a los pobres.
Son miles las familias que viven de lo que ganan en el día, que no tienen cómo ahorrar un sol ni guardar nada, viven de lo que vendieron en el mercado, de los menús que cocinaron y de la fruta, la carne o las verduras que vendieron en el día.
Para estas familias, que suman cientos de miles, no hay domingos ni feriados. Día que no trabajan, DÍA QUE NO COMEN.
El rico, si necesita atención médica, recurre a clínicas privadas y, por último, toma un avión y se va a Lima o al extranjero.
¿A quiénes puede matar un bloqueo de carretera?
A la familia humilde que viene de pueblos lejanos en buses o camiones llevando a su familiar enfermo a atenderse en un hospital del Estado porque en sus pueblos no hay nada.
Son miles de toneladas de alimentos que se pudren en las carreteras, y eso, señor Cáceres Llica, en un país que sufre hambre, ES UN CRIMEN que no tiene nombre.
Son miles de personas de clase humilde que pierden sus empleos y sus pequeños negocios como consecuencia del bloqueo de carreteras.
En resumen, señor Cáceres Llica, a quienes usted perjudica, es a GENTE HUMILDE.
Esos crímenes se pagan, señor Cáceres Llica. No se equivoque con Arequipa, usted no conoce al pueblo que le ha tocado gobernar.
Pórtese bien, señor Cáceres Llica, o será revocado y juzgado por las leyes y por la historia.
Atentamente,
Mauricio Rozas Valz.
Arequipa, agosto 3, 2019.
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