Por: Javier Gonzáles Olaechea
Gestión, 8 de mayo del 2024
La AP se consolida como una bisagra que conecta a los países de la región con los principales bloques económicos”.
Hace trece años, nació la Alianza del Pacífico (AP) conformada por Chile, Colombia México y el Perú, la que rápidamente se convirtió en un exitoso mecanismo de integración regional que ha logrado beneficios concretos para su población a través de la apertura económico-comercial, la cooperación y su proyección al Asia-pacífico. Con 233 millones de habitantes, la AP es actualmente la octava economía del mundo.
El 1 de agosto del2023, el Perú asumió la presidencia pro tempore del mecanismo hasta el mes de marzo de este año en el que adoptamos el Acta de Lima, que contiene los principales resultados obtenidos bajo la gestión peruana de la AP, entre las que destaco la adopción de la Hoja de Ruta, el Grupo de Trabajo y la matriz de instrumentos jurídicos para la adhesión de Costa Rica, con lo cual avanzaremos en la incorporación de nuevos miembros.
Asimismo, organizamos el Quinto Foro de Cooperación que congregó en Lima a más de 150 delegados de los 63 Estados Observadores y otros socios estratégicos en torno a proyectos de interés prioritario.
Como muestra de la buena articulación público-privada, se celebró el Encuentro Juvenil y la primera Feria Laboral Virtual de la AP, coorganizada con Nestlé, que ofreció, junto con el empresariado, 4500 puestos de trabajo. Una nueva edición del programa de becas y del Voluntariado Juvenil, así como el lanzamiento del Observatorio Social de la AP sobre políticas públicas de desarrollo e inclusión social, reafirmaron nuestro compromiso con la juventud y con el desarrollo social. A nivel de la internacionalización de las pymes, destacaron el II Encuentro PYME Exportadora y la Plataforma “AP Digital”, que favorece la generación de redes empresariales. Asimismo, el protocolo comercial de la AP será modernizado con un nuevo capítulo sobre Mipyme.
El escenario internacional presenta un contexto desafiante para la AP con preocupaciones como las de un flujo creciente de migrantes, por ejemplo, que ha llevado a retrocesos en los avances alcanzados en la libre circulación de personas conforme lo dispone el Acuerdo Marco de la AP. Esperamos, sin embargo, que esas medidas sean reconsideradas y se priorice el objetivo de la AP para la generación de oportunidades en beneficio de nuestra población.
En plena era disruptiva en que nos encontramos, de profundas transformaciones en el sistema internacional, los países miembros de la Alianza debemos retomar la visión compartida que originó este proceso de integración. Hoy, más que nunca, el Perú continuará promoviendo espacios de convergencia para fortalecer el comercio internacional, el desarrollo económico y la cooperación avanzando hacia un desarrollo sostenible e inclusivo que impacte de manera directa en nuestras poblaciones, en especial de las más vulnerables.
La visión pragmática de la AP ha hecho que se proyecte al mundo como un socio confiable que representa el 42.5% del PBI latinoamericano y que constituye el 56 % del comercio total en América Latina y el Caribe, así como el 40% de la inversión que recibe la región. Asimismo, se consolida como una bisagra que conecta a los países de la región con los principales bloques económicos del mundo, en particular el Asia Pacífico, que se fortalecerá gracias al Tratado de Libre Comercio entre la AP y Singapur (PASFTA). En este esfuerzo, contamos con la colaboración del Consejo Empresarial de la AP como aliado estratégico.
Invocando el espíritu de integración que llevó a la creación de la AP, el Perú renueva su compromiso para sumar esfuerzos y seguir trabajando por este mecanismo de integración, que desde sus inicios fue pensado como una apuesta por la paz y el progreso de nuestros ciudadanos.