Ismael Benavides
Expreso, 11 de octubre del 2024
La agricultura en todo el mundo es sujeta de un tratamiento especial por tratarse de una actividad de alto riesgo, pero indispensable para la vida humana en la alimentación y vestimenta, pero además debe de tener políticas que permiten estabilidad y visión a largo plazo para los que invierten en el sector. Hoy la visión moderna de los gobiernos es promover la productividad en el agro para tener más alimentos y más baratos y competitividad en un mundo globalizado con múltiples productores agrarios en diversos países.
Los países que han logrado tener agricultura eficiente y productiva y no solo se autoabastecen, si no abastecen al mundo de alimentos, son aquellos que han mantenido políticas estables de largos horizontes y han integrado su agricultura al mundo, entre ellos EEUU, Australia, Brasil, Chile, e Israel entre otros. En Suramérica Brasil, Argentina, Paraguay y Bolivia producen más del 50% de la soya del mundo y Chile es líder en producción frutícola e Israel es el innovador tecnológico por excelencia.
En el Perú la Política Agraria ha dado bandazos generando inestabilidad y desinversión. Después de haber sido líder mundial en azúcar y algodón hasta los 1960, la reforma agraria empobrecedora Velazquista nos llevó a tener que importar azúcar, algodón y arroz entre otros. La ley de reforma agraria vigente hasta 1992 no solo empobreció sino impidió la inversión en agricultura y es recién a partir de su derogatoria en 1992, y a la Constitución de 1993 que se empezó a normalizar la situación del agro, aunque persistiendo graves rezagos de sus efectos presente hasta hoy como el minifundismo.
La Constitución del 93 permitió estabilizar y crecer la economía y la crear una clase media con el aumento del consumo interno, y la posterior dación de la ley de Promoción Agraria No 27360 del presidente Fujimori, y también los tratados de libre comercio junto con infraestructura vial, portuaria y eléctrica que hizo Alan García es que la agricultura empieza a crecer explosivamente. El sector privado peruano estuvo a la altura e invirtió más de US$12,000 millones en la agricultura moderna de exportación en la costa, casi todo en zonas desérticas sin contar las inversiones en la industria azucarera ni el café, el cacao y la palma en la selva. Hoy exportamos más de 200 productos agrícolas desde arándanos y uvas hasta kion, maca y quinua entre otros, con la participación de grandes medianos y pequeños agricultores. Nos autoabastecemos de azúcar y arroz y tenemos una balanza comercial agroalimentaria positiva exportando US$10,000 millones e importando US$7,200 millones en el 2023.
La creación del empleo en agro ha sido explosivo con cerca de 1,000,000 de nuevos empleos formales así como la incorporación de tecnologías de punta. Ica es un ejemplo con casi cero desempleo y menos de 5% de pobreza, con el desarrollo de decenas de actividades conexas al agro y la creación de un ecosistema socioeconómico de desarrollo y bienestar. Hoy Ica tiene un PBI per cápita de US $11,250 frente al promedio del Perú de US 7,200, es decir 56% más.
En el 2020 prácticamente se paralizó la inversión en el campo con la derogatoria de la ley 27360 por el gobierno de Sagasti, y las sucesivas crisis políticas y económicas hasta la fecha, afectaron fuertemente a la pequeña agricultura que nos provee de alimentos. En lo que va de los últimos 12 meses, la producción agrícola ha caído en toneladas 18%, y frutas y verduras 25%; tomate ha caído 21%, papa 17%, y maíz 26% entre otros, y se han perdido 75,000 empleos formales.
Es indispensable derogar la malhadada ley 31110 y dar una nueva ley agraria con una visión integral, que restaure los incentivos a la agricultura para que continúe creciendo, pero especialmente que apoye a la pequeña agricultura de todo el país que es el 90% de nuestra superficie cultivable, no con una visión asistencialista que los ancle a la pobreza, si no con una visión de productividad y mayor acceso a los mercados para que se incorporen plenamente a la economía nacional y salgan de la pobreza. El Congreso tiene la palabra.