LLéVaMe a La LuNa
Gonzalo Parró, Fundador, Parró Producciones
Publicada el 1 de marzo de 2021
¿Algo que declarar? Sí, una piedra lunar
Llegamos a la aduana del Aeropuerto Jorge Chávez (Lima), y ya teníamos todas las miradas sobre nosotros. No era común caminar con una pequeña y llamativa maleta de aluminio custodiada por cuatro agentes de seguridad armados. La licencia para portar piedras lunares, que la NASA expidió al director del Space Camp, me fue extendida, y nos hacía responsables de aquel pedazo de mineral compacto. Cuando bajaron por las escaleras del avión, y nos entregaron la maleta, mantuvimos su custodia hasta que despegó de Perú.
Houston, tenemos un reto
La Feria del Hogar era un mundo de novedades, y para conectarse con su público, se desarrollaron exhibiciones con dinosaurios, insectos y la Amazonía. La Aventura Espacial llegó como una gran plataforma para comunicarnos con los grupos de interés, y reforzar la reputación de entretenimiento y educación.
Cuarenta y dos contenedores transportaron la propiedad de Feld Entertainment, expertos en marketing de eventos, quienes manejaban con éxito al Ringling Brothers and Barnun & Baileys Circus, en sus giras anuales por Estados Unidos, y Disney sobre Hielo por todo el mundo. Con ellos, desarrollamos un espectacular plan de comunicación, que incluyó relaciones públicas, publicidad, promociones, patrocinio y más.
El gabinete de curiosidades de clase mundial contenía una réplica a tamaño real de un transbordador espacial, como figura central; demostración de equipos de entrenamiento de astronautas; la llegada del hombre a la Luna teatralizada; fotos del telescopio Hubble y, por supuesto, la piedra lunar.
Los eventos alrededor de La Aventura Espacial, como las conferencias de prensa, los especiales de televisión, las visitas de celebridades, la oportunidad de tomarse fotos con Kodak y comer palomitas de maíz en un balde con la impresión del Transbordador Ambassador, acompañaron al gran hito de comunicación, y al retorno sobre la inversión de nuestros patrocinadores.
Gran paso para la humanidad
Un evento, o plataforma de comunicación, como La Aventura Espacial nos enseña lo que podemos conseguir con las máquinas, y, también, que la tecnología mejora la vida de las personas, no la domina. Son las personas las que le dan sentido a la tecnología. Hoy, la digitalización de las comunicaciones tampoco es un valor en sí mismo; el valor lo genera la conexión. Esa conexión emocional puede estar esculpida en piedra; y aquella piedra, transportada a lomo de dinosaurio, seguirá conectando.
Misión Cumplida
Al terminar la aventura, la NASA nos regaló una bandera del Perú, que había volado en una misión donde instalaron el módulo de acoplamiento de la estación espacial soviética MIR. Conservo esa bandera como símbolo de conexión de la humanidad y del recuerdo por el excelente trabajo de grandes amigos, como Tony, Goyo y todo el equipo de la Feria del Pacífico, que hizo posible el reto. Frank Sinatra repetía que quería llegar flotando a Perú y a la tierra de las llamas; nosotros vivimos el «Te llama la llama», y nuestros sueños nos llevaron a la luna.