Por: Arturo Woodman
Expreso, 18 de Octubre del 2022
No podemos negar que el país está caminando, pero a un ritmo muy lento, sin rumbo y que nos puede llevar a una total paralización debido a la desconfianza ocasionada por el gobierno inestable del presidente Castillo, quien no promueve las necesarias inversiones generadoras de crecimiento y trabajo que influyen directamente en los índices de pobreza y sin preocuparse de los servicios de salud, educación y justicia, ocasionando un pesimismo general sobre nuestro futuro.
Toda esta complicada situación proviene de la inacción del Ejecutivo, encabezada por nuestro teórico “mesías” el presidente Pedro Castillo, con su incapacidad y nula formación no encuentra la adecuada forma, ni el sistema apropiado para convertirse en un líder presidencial que enrumbe acertadamente al país y, sobre todo, destrabe los problemas que generan la paralización en todo el aparato del Estado, entre otros haber decidido mantener a su complicado Primer Ministro Dr. Torres y en especial los importantes mandos medios sin capacidad, han provocado un claro estancamiento del Estado, rodeado de corrupción, incapacidad y sin interés en lograr un país mejor en favor de “su pueblo”.
Por otro lado, el Congreso de la República dio al iniciar su gestión una reconocida y especial batalla alejando al Perú de la realización de una constituyente, que nos llevaría al nefasto sistema comunista encaminado a la pobreza, al éxodo y sin libertad; pero, lamentablemente, hoy en día esta fraccionado en 14 bancadas, complicando la posibilidad de dar leyes necesarias para reformar el Estado y poder reengancharnos en el necesario crecimiento de un mínimo 4% del PBI, que nos permitiría lograr el indispensable trabajo y disminuir considerablemente la pobreza, para lo cual sería necesario dejar de lado a sus colegas (los niños) que por sus actos no merecen representar a un partido emblemático y con tradiciones belaundistas y que además desprestigian el accionar positivo del Congreso al no ir en favor del país, sino lograr beneficios personales.
El Ministerio de Justicia, por su lado, sigue debilitándose aceleradamente, convirtiéndose en una institución súper lenta e incapaz de reestructurar adecuadamente su organización y lograr prestigio, operatividad y la confianza de los ciudadanos. En lo que respecta al Ministerio Público, hace unos días a través de la Presidencia de la Fiscalía ha presentado por primera vez una inédita denuncia constitucional contra el presidente Castillo, ubicándolo como jefe de una banda criminal. Esta denuncia, aunque tenga claros sustentos, siempre se presentarán reacciones del Ejecutivo encabezada por los abogados del Presidente y que sin duda ocasionarán nuevos y fuertes enfrentamientos, perjudiciales para la estabilidad y gobernabilidad.
Dentro de este panorama difícil y en crisis nos llevará a una de estas cuatro posibilidades: 1. Que el Presidente renuncie y la continuidad presidencial la asuma la vicepresidenta; 2. Que el Congreso logre la vacancia o suspensión presidencial; 3. Una difícil posibilidad, es la referida a encontrar una solución que lleve al Ejecutivo a plantear posibilidades de seguir gobernando sobre la base de acuerdos democráticos encaminados a superar esta crisis por el bien del país; o 4. No hacer nada y seguir confrontándonos y destruyendo el país.
Finalmente, sin duda la gobernabilidad del país está arribando a situaciones complicadas de continuar en el camino del progreso y tranquilidad que el país demanda, obligando a tomar decisiones pragmáticas y democráticas encaminadas a lograr un país pujante.