Jaime Spak
Para Lampadia
“Unirte a gente mediocre es unirte a gente tóxica,
sin darte cuenta de que el aire viciado entra por
tus poros y te enferma” – Bernardo Stamateas
La palabra meritocracia les produce urticaria a los mediocres.
El Perú ha sido gobernado por una gran mayoría de gente mediocre en los últimos años y la consecuencia es lo que estamos.
Nuestro país, que tuvo dos décadas de crecimiento, logrando una importante reducción de la pobreza, está en una situación de retroceso muy peligroso.
La pobreza que había llegado a una tasa mínima del 20% en los últimos años, ha subido peligrosamente cerca de diez puntos.
¿A qué se debe que los mediocres se hayan apoderado del poder?
Algunos echaran la culpa a diversos factores.
Pero la gran realidad es que la gente capaz está durmiendo en sus cuarteles de invierno y lo único que hacen es criticar y oponerse a las absurdas decisiones gubernamentales.
Muchos amigos me preguntan, ¿cómo salimos de nuestro entrampamiento?
Pues la única manera de crecer es comprometerse con trabajo, inversión y sobre todo una lucha frontal contra la corrupción.
Ya hemos comentado en artículos anteriores cuantos puntos del PBI se pierden anualmente por el tema de la corrupción.
Pues bien, la corrupción es directamente proporcional a la mediocridad.
Llego el momento en que la gente mediocre pase a sus cuarteles de invierno y los verdaderos capaces tomen acción directa.
No podemos seguir permitiendo que gente mediocre nos llene de toxicidad y para colmo conduzca el país al despeñadero.
Para poder sacar al país de la inercia en que nos encontramos, debemos de tener en cuenta que en dos años tendremos nuevas autoridades.
Descartemos la mediocridad de la gente que nos vende quimeras imposibles de cumplir.
Un expresidente en su campaña de 1990 ofreció “Honradez, Tecnología y Trabajo”.
No podemos negar que trajo la tecnología a las altas esferas de la administración pública, sobre todo con la Sunat, que mejoro tremendamente la recaudación impositiva, trabajo, sin duda, era una persona que trabajo de una manera impresionante, sin embargo, en la parte de honradez, estuvo rodeado de gente que no hizo gala de esa promesa.
Repito por enésima vez que no soy fujimorista, antes que venga una avalancha de críticas.
García en su segundo gobierno enmendó el pésimo primer mandato, pero era un todista, también se codeo de gente mediocre que siguió con hechos delictivos que empañaron su gran gobierno sobre todo en obra pública.
De allí para adelante, la mediocridad nos copó en los gobiernos de Toledo, Humala, PPK, Sagasti.
La cereza de la torta fue Castillo.
Entonces llegamos a la conclusión, que se necesita un cambio radical en el futuro cercano.
El próximo año ya comienza la campaña electoral y se ve algunas personas interesadas en tomar las riendas del país.
Hay personas, como Chiabra, Cillóniz, Roque Benavides, Carlos Álvarez, Cateriano dentro de la gente de centro derecha, con deseos de postular.
Lo que puedo concluir es que estas personas son gente seria, honesta, trabajadora.
Tiene que haber un consenso entre estas personas y los partidos existentes para poder tener incluso un congreso decente y productivo.
No podemos desperdigar el voto entre candidatos que tienen el mismo ideal y la misma estrategia para salir de esta situación de anomia que tanto daño ha hecho a nuestro país.
Es muy importante que exista un solo candidato entre estas personas y con un partido fortalecido que los apoye.
Los demás pueden tener puestos estratégicos, pues se necesita un equipo y no una sola persona.
No podemos seguir haciendo experimentos.
Ya vimos el fracaso de los gobiernos de izquierda que tanto daño han hecho al país.
Ya no podemos seguir experimentando con tanta gente mediocre, que estando en puestos públicos han demostrado no solo incapacidad, sino también deshonestidad.
Esa teoría de que la izquierda es prístina y decente ha sido echada por los suelos.
Hay demasiados ejemplos.
La recesión y la inseguridad nos ha desbordado.
Hay criminales extranjeros que han venido a dictar un acelerado curso a las mafias peruanas y ahora tenemos una mixtura de mafias que han declarado la guerra interna al Perú.
No es una mala idea retomar los tribunales sin rostro para que las autoridades no se vean amenazadas y den libertad a cantidad de delincuentes detenidos en flagrancia.
No podemos permitir que este mediocre gobierno esté pensando en dar un nuevo salvataje a Petroperú.
Que no pueda poner orden en el aeropuerto, donde 16 controladores aéreos imponen lo que les conviene en desmedro de miles de viajeros.
Señora presidente, deje de lado la mediocridad y de un paso gigante al futuro.
Destrabe los proyectos mineros, incentive a la producción nacional y sobre todo ponga a un ministro del interior de primer nivel.
La mediocridad nunca más al poder. Lampadia