Jaime Spak
Para Lampadia
Cuando uno se encuentra fuera del país, como es mi caso, que decidí después de algunos años, pandemia incluida, tomarme unas merecidas vacaciones, uno ve las cosas de su país con más sensatez y con mayor serenidad.
Este articulo lo estoy escribiendo luego de permanecer casi quince días lejos del diario petardeo de malas noticias y de escándalos que se repiten semana a semana y me pregunto lo siguiente:
¿Los peruanos sentimos indignación por lo que está sucediendo en la política, tanto del gobierno como del Congreso?
Yo me contestaria a mí mismo parafraseando una frase de Buda, en la que indica que: “el dolor que nos genera este gobierno es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”.
En estos 14 meses del gobierno de Castillo, si se dan cuenta, los contamos por meses porque se hace una eternidad tener que soportar tanta incompetencia, y cada mes nos parece un año.
En este tiempo hemos tenido que tolerar entre otras cosas:
- Las primeras mentiras pronunciadas en su discurso inaugural.
- Los casi 70 ministros, casi la gran mayoría incompetentes, que Castillo ha juramentado en estos meses.
- La conclusión que las tesis de Castillo y su mujer fueron plagiadas, tratándose de maestros estos son delitos mayores.
- Declaraciones delirantes por doquier, cada vez que tiene la oportunidad de hablar sin leer los discursos que se lo escriben otros incompetentes.
- Falta de cultura elemental.
- Delitos de gente muy cercana a Castillo, como son su hija/ cuñada, sobrinos, secretarios particulares y amigos cercanos.
- Fobia a la prensa. Recuerden el único reportaje serio en CNN, que demostró una incapacidad total y la única honesta respuesta fue que no estaba preparado para gobernar.
- Falta de compromiso con el Perú de lanzarse a la presidencia sin estar preparado, solo por venderse por un plato de lentejas a Vladimir Cerrón.
- Traslados en el avión presidencial para viajes privados, entre ellos para poder trasladar a su sobrino Fray fuera de Lima, para que fugue al extranjero.
- Encima ser tan ingenuos que, en el manifiesto del vuelo del avión, en lugar de poner Fray Castillo, escriben Lay Castillo y al costado la palabra “sobrino “.
- Ocuparse todo el tiempo de estar defendiéndose de las casi 7 investigaciones fiscales que tiene (un récord mundial), con sus antipáticos abogados que tienen presencia en los medios periodísticos todos los días.
- Lo más grave NO HABER HECHO NINGUNA ACCION DE GOBIERNO EN ESTE TIEMPO EN FAVOR DEL PUEBLO.
- Una política anti minera y anti-inversión privada que nos está llevando a una recesión. Sin entender que eso es lo que más ingresos y fuentes de trabajo genera.
- Avergonzar a la prensa mundial cuando fueron a detener a su hija / cuñada Yennifer e impedir el ingreso de la fiscalía y luego indicar que las cámaras donde se ve a la susodicha fugándose de la residencia presidencial, se han malogrado súbitamente.
Luego de enumerar este conjunto de ejemplos, nos preguntamos ¿el pueblo no repudia todo esto?
Como dijo el filósofo español Savater “lo que tenemos los humanos en común, es el repudio a los peores crímenes”.
¿Pero que hacer ante esta situación, quedarnos solo en el repudio o reaccionar para que esto acabe lo antes posible?
Lo que sucede es que los peruanos en su gran mayoría somos conformistas, vivimos esperando que primero reaccione el otro y así se nos pasa el tiempo y la vida, sin corregir lo malo.
Si hacemos una encuesta en estos momentos y preguntamos cuantos de ustedes están indignados, repudian este gobierno y quisieran una reacción a todo esto, pues les garantizo que una gran mayoría votaría que SI.
Estamos cansados de leer tantos artículos de connotados periodistas que semana tras semana, hacen un recuento de las cosas turbias que suceden en el país.
Ustedes no creen que, en el Congreso, a pesar de haber sido elegidos congresistas del ala magisterial, y se les consulte en privado que opinan sobre el gobierno y todas las fechorías que se le atribuyen, una gran mayoría no aprueba la gestión de Castillo.
¿Y por qué lo blindan a pesar de ello?
Pues eran en su casi totalidad profesores de colegios públicos de provincias que han pasado de ganar S/ 2,500.00 al mes a la suma de S/ 15,000.00 más todas las gollerías adicionales.
¿Creen que dejaran esa mamadera?, para hacerlo deberían de tener un compromiso con la patria, que definitivamente no tienen.
La muy valiente fiscal de la Nación en este mes estará presentando denuncia constitucional contra Castillo. Igualmente, el congresista Edwin Málaga está presentando una denuncia constitucional muy grave por el uso indebido del avión presidencial.
En realidad, todos pensamos que se le viene la noche a Castillo y la verdad es que, siendo una especie de enfermedad incurable, lo mejor sería extirparlo para recuperar la salud de la nación.
Castillo acabara inexorablemente en la cárcel condenado por múltiples delitos.
Ahora sale a la palestra un débil mental, asesino de policías, que llama a la toma del poder por la fuerza y nos sorprende con mítines gigantescos en lugares apartados del país, donde aprovechando la ingenuidad de los asistentes, ofrece cosas imposibles de cumplir y amenaza con fusilar a los que están en contra de sus ideas.
¿Necesitamos un nuevo “no más pobres en un país rico”, “palabra de maestro”? Que devaluadas están ya esas frases.
No podemos seguir indignándonos, repudiando lo que sucede en el país y no reaccionar.
No estoy llamando a la insurrección, pero he repetido que el Perú es un país maravilloso, donde los peruanos de todas las clases sociales solo deseamos que nos dejen trabajar en libertad y que nos gobierne gente decente.
¿Es mucho pedir? Lampadia