Iván Arenas
Perú21, 4 de abril del 2025
«En la agroexportación, por ejemplo, urge que el Congreso apruebe y promulgue la “nueva ley agraria inclusiva” que permita otra vez activar las inversiones privadas en el campo».
El presidente estadounidense Trump ha anunciado en lo que él llamó el “Día de la Liberación” una serie de medidas entre ellas la imposición de aranceles de importación para varios países que incluye al Perú, que será de 10%. ¿Qué puede significar semejante anuncio no solo en temas económicos sino sobre todo políticos y qué se puede hacer aquí? Va una aproximación.
No obstante, vale señalar lo siguiente. A pesar de que el Perú tiene un Tratado de Libre Comercio con arancel cero, de alguna manera la posición geopolítica y hegemónica de los Estados Unidos —con Trump ahora— le permite hacer este tipo de “jugadas” económicas y políticas. El desafío entonces es ¿qué hacemos en casa para enfrentar semejantes “jugadas” y desafíos?
En la agroexportación, por ejemplo, urge que el Congreso apruebe y promulgue la “nueva ley agraria inclusiva” que permita otra vez activar las inversiones privadas en el campo. Se dice que hay un “milagro israelí” o un “milagro californiano” en el campo, pero nadie aquí repara que hay milagro peruano de la agroexportación que pasó de exportar US$600 millones a más de US$12 mil millones. Todo esto se detuvo con la “ley Sagasti” de agroexportación que quitó el régimen promocional a un sector que trabaja con seres vivos. Hoy con la nueva “ley agraria inclusiva” podríamos tener más de US$60 mil millones para ampliar la frontera agrícola a otras 250 mil hectáreas y con ello generar más empleo de calidad.
Asimismo, es momento que el Estado y este gobierno, con el ministro de Energía y Minas, avance hacia la construcción de la ventanilla única y la reducción de la tramitomanía en el sector minero. No puede ser que a un estudio de exploración minera —punto clave para las inversiones mineras futuras— se le imponga la presentación obligatoria de estudios de impacto ambiental cuando ningún país cercano lo hace (Chile revisa caso a caso si es factible o no presentar estos estudios) y lo peor ¡pueden tardar más de tres años en ser aceptados y aprobados por el Estado!
Asimismo, en la minería moderna se ha pasado de 15 procedimientos a más de 265 con lo que grava aún más nuestras posibilidades de atraer inversión minera. Días atrás el ministro de Economía presentó las líneas generales de la reactivación económica en la que incluía la eliminación de 186 barreras burocráticas declaradas ilegales/irracionales por Indecopi. Además de ello, presentó el programa de incentivos para que las municipalidades eliminen más de 1,846 barreras para promover la formalización. ¡Pues ahora es cuando!
En términos sociológicos, tanto la agroexportación como la minería moderna han generado una nueva clase media en el campo como en lugares donde el comunero se convirtió en proveedor minero. El Estado debe tener un rol primordial con respecto a las industrias que son competitivas en el mercado.