Jaime Spak
Para Lampadia
En varias oportunidades he señalado que la política es el arte de ocultar las verdaderas intenciones.
Es decir, el candidato no da a conocer lo que pretende hacer, hasta que llega al poder.
En los Estados Unidos, el nuevo presidente Trump, se ha zurrado en los tratados de libre comercio con Canadá y México y les ha impuesto aranceles a las importaciones .
En el Perú, en política no hay casualidad, sino causalidad.
Dentro de todo está maraña de conflictos entre los poderes del Estado, queda claro que todos acabarán magullados.
El Ministerio Público está enfrentado con el Ejecutivo, el Congreso con el Poder Judicial y así es difícil que el Perú progrese.
Lamentablemente existe el nepotismo pasivo, y este se refiere a los familiares más allegados a las personas que ostentan el poder y no tienen un puesto en el Estado, pero si una gran influencia.
En el caso de la presidente Boluarte, es clarísimo que su hermano Nicanor ejerce un poder enorme sobre las decisiones de la primera mandataria.
Cuando fue vacado Castillo y Boluarte asumió la presidencia, nombró como presidente del consejo de ministros a Pedro Angulo que no duro ni un suspiro.
A raíz de los sucesos y las muertes que sucedieron a las semanas de asumir el cargo, Boluarte nombró como nuevo premier a Alberto Otárola, su abogado, hombre de confianza y una persona ducha en el tema político.
Desde entonces, empezó un conflicto entre Otárola y Nicanor Boluarte, que desencadeno en la forzada renuncia de Otárola por la filtración de audios y videos en los que se le mostraba con una jovencita en conversaciones subidas de tono.
Obviamente, Otárola no le quedo más que renunciar por este problema y le quedo la sangre en el ojo.
Al no ser casualidad, él sabía que esta situación había sido preparada por Nicanor.
Y de una manera muy serena fue preparando su revancha.
Esta revancha estaría dirigida hacia su antigua cliente y luego su jefa, la presidente Boluarte.
No fue casualidad todos los temas que se están conociendo.
El escándalo de los Rolex.
Las operaciones estéticas, que hasta ahora salen fotos, y hasta reportes médicos del doctor que la opero donde indica claramente que no fue una vez , sino cuatro operaciones estéticas.
En política no existe la amistad ni la casualidad.
Tengo una teoría que puede parecer fantasiosa , pero en este país ya nada nos puede sorprender.
Dentro de tres semanas, el 12 de abril la presidente debe convocar a elecciones.
A partir de allí no se puede cerrar el congreso por ningún motivo.
Pero el congreso si puede vacarla.
¿Qué ganaría con eso?
El presidente del congreso Eduardo Salhuana, un miembro conspicuo del partido de Cesar Acuña podría generar lo siguiente.
Y lo pongo en condicional.
El señor César Acuña, como es sabido, es dueño de muchas universidades , irónicamente es una de las personas más incultas del espectro político de nuestro país, y tiene un obsesivo deseo por ser presidente del Perú.
Si las elecciones fueran ahora, no tendría ni el 5% de los votos.
Sin embargo, dada la coyuntura de la crisis de seguridad del país y sabiendo que la presidente Boluarte es incapaz de convocar a gente capaz en ministerios importantes, el congreso y en este caso APP, su único aliado, podría promover una vacancia Express de la señora presidente, por haber mentido al país con el tema de sus cirugías estéticas.
Si APP logra convencer a sus socios en el parlamento, se produciría la vacancia y asumiría la presidencia el señor Salhuana.
Si ello llegara a ocurrir, podría Acuña hacer una declaración pública, indicando que Salhuana convocara a un gabinete de gente de primer nivel para en un plazo de un año, poner orden en el país.
Si eso sucediera y tendría éxito, entonces la figura del APP y en este caso de Acuña podría ser el continuismo de una política responsable y capaz de lidiar con los problemas del Perú.
Todo lo que he indicado es producto de mi imaginación, pero en este país donde las cosas cambian de semana a semana, no me sorprendería que esto ocurra.
Estamos tan desesperados por la situación del país, que se imaginan si esta persona convoca a la mejor gente y se empieza a combatir la delincuencia, se descentraba los proyectos que más dinero genera para las arcas fiscales, como la minería, y se da un real incentivo a la población para que trabajen con tranquilidad.
Se presentará este señor Acuña diciendo, ven que podemos lograr estabilizar el país.
No me sorprendería que su intención de voto crezca como la espuma.
En el Perú, un año electoral es mucho tiempo y muchas cosas pueden ocurrir.
La política es el arte de ocultar las verdaderas intenciones. Lampadia