Aldo Mariátegui
Perú21, 9 de diciembre del 2024
“En la hipótesis negada de que el dictador Maduro fuera inteligente, lo que este debería hacer apenas comience el próximo año es recoger caja y asilarse en Rusia”.
-En la hipótesis negada de que el dictador Maduro fuera inteligente, lo que este debería hacer apenas comience el próximo año es recoger caja y asilarse en Rusia, tal como lo acaba de hacer el tirano sirio Assad. Como ya se vio con Siria, sus aliados Rusia e Irán están demasiado débiles por sus aventuras externas y el régimen venezolano es insostenible sin esa ayuda externa. Maduro aún está a tiempo de salir para no acabar muerto o preso. Lo mismo deberían hacer los cubanos. Los terminales regímenes de Cuba (ya ni luz tienen) y Venezuela no van a poder aguantar cuatro años de Trump. Es más, me atrevo a pronosticar que en este 2025 veremos la caída del chavismo y el castrismo.
-¿Se acuerdan de Elmer Gruñón, ese despistado cazador que perseguía siempre sin éxito a Bugs Bunny? Pues tenemos a un doble y homónimo actualmente en Torre Tagle, que hasta tal vez sea más despistado que aquel Elmer de esos dibujos animados. Es que a nuestro Orión criollo se le escapan los conejos y hasta las tortugas (además de pecar de incondicional de Boluarte, pues incluso le ha dado un puestazo inmerecido a su hijito diplomático). Después de debutar pésimo con unas declaraciones desatinadas sobre Venezuela, ahora se ha quedado calladito ante las impertinencias de las embajadas de EE.UU. y Canadá, que han osado ejercer presiones lindantes con las amenazas contra nuestro Congreso por la ley de las ONG, dentro de una alianza contranatura con la izquierda local.
Un embajador jamás se debe entrometer en la vida política interna de un país amigo y democrático. ¡Ya me imagino como tratarían allá a un embajador peruano que se pusiese a apoyar la independencia de Quebec o que hubiera acusado a Biden de fraude electoral! Schialer ha debido poner públicamente a los embajadores Louis Marcotte y Stephanie Syptak-Ramnath en su sitio. Lo bueno es que ya llegan Trump y Rubio al poder este 20 de enero, y estas caviaradas gringas del Departamento de Estado bajarán mucho o hasta desaparecerán.