Jaime de Althaus
Para Lampadia
Nombramiento automático de 200 mil maestros destruye la carrera magisterial
El Perú tiene que movilizarse contra esta ley aprobada por el Congreso que dinamita la meritocracia en el sector educación al disponer “el nombramiento automático de aquellos profesores que, a la fecha de entrada en vigencia de la presente ley, se encuentren laborando en calidad de contratados en las plazas docentes presupuestadas, y que cumplan más de 3 años de servicio como docente contratado, a fin de garantizar el derecho laboral de los docentes”.
Esta ley es un atentado contra el Perú, contra el futuro nacional, contra el derecho de los estudiantes a una educación de calidad.
Expresa el colmo de la desfachatez y la desvergüenza del Congreso, que pretende hacer clientelismo electoral con la viabilidad nacional.
Es criminal.
Cómo será de avezada y descarada esta ley que hasta el Sutep se ha manifestado de manera clara en contra precisamente porque rompe la meritocracia. Su secretario general, Lucio Castro, calificó la norma como un “engaña muchachos” pues violenta el comportamiento legal de miles de maestros que con grandes sacrificios se someten a los exámenes de nombramiento por varios meses para hacerse merecedores a una vacante, esfuerzo que conlleva la realización de estudios previos de maestrías, doctorados y otros cuya certificación suma puntajes adicionales. Castro agregó que ciertos congresistas piensan que, con medidas populistas, efectistas y ajenas a la realidad, van a recobrar la confianza y el respaldo de la población …
Felicitemos al Sutep por esta posición en defensa del trabajo serio, de la mejora de la calidad, de una carrera magisterial basada en evaluaciones y méritos.
Es increíble que irresponsables a los que solo les interesa los votos que les reelijan para seguir viviendo de la plata de todos nosotros hayan podido aprobar una ley que destruye años de construcción de una carrera magisterial que supuso un avance de madurez y construcción nacional importante.
Lucio Castro tiene razón: se quiere que entren 200 mil profesores sin concurso al mismo tiempo que el ministerio ha convocado a un concurso para cubrir 50 mil plazas. Es decir, mientras 50 mil tienen que estudiar y prepararse para una evaluación de ingreso a la carrera, 200 mil entran sin evaluación ni nada.
Si entra en vigor esta ley, ya no harán quienes se presenten a ese concurso. Todos querrán ingresar por la puerta falsa, convertida en verdadera.
Suponemos que el gobierno observará esta ley. Pero ya sabemos que el Congreso insiste impunemente en las leyes observadas.
Por lo tanto, solo queda que la sociedad civil se movilice. Gremios empresariales y sindicales -el Sutep por supuesto- y universidades deberían sentarse a organizar una marcha al Congreso, contra la insistencia en esta ley. Los medios deberían apoyar y promover. De paso, sería un nuevo tema que une a organizaciones empresariales, sindicales y a la academia, fortaleciendo el tejido social. El país no puede permitir que esa incalificable ley prospere. Lampadia