Jaime Spak
Para Lampadia
No conozco al ingeniero Rómulo Mucho Mamani, nuevo ministro de Energía y Minas.
Desde la primera vez que lo vi, en alguna entrevista, me dio la impresión que es una persona conocedora de su tema y que a la vez ha tenido el coraje de ingresar a la política.
Este ingeniero puneño de 67 años siempre ha tenido las ideas claras con respecto a que el futuro del país pasa por el desarrollo de la minería.
En la primera entrevista que concede a los medios de comunicación, dio muy claros argumentos, que coinciden plenamente con lo que yo he indicado reiteradamente en anteriores columnas.
Hay que destrabar los proyectos mineros, pues se requiere inversión y trabajo para miles de peruanos.
En estos momentos hay 53,000 millones de dólares en proyectos mineros paralizados.
Una de sus primeras medidas será destrabar el proyecto Tía María, que sería de mucha utilidad para la zona Sur.
Estamos hablando de una inversión de más de 1,400 millones de dólares que generaría un gran impulso a la región Arequipa.
Este proyecto es el conflicto social más antiguo de esa región, en donde los pobladores del Valle del Tambo no aceptaban el proyecto de la Southern por temor a supuestos daños ambientales y afectación a la agricultura.
En realidad, una persona como el ingeniero Mucho, estoy seguro que podrá convencer a la población que los proyectos mineros y la agricultura pueden coexistir.
Tenemos que ser decididos y entender que, si se logra destrabar este proyecto y luego seguir con Conga, el Perú tendrá una gran oportunidad de avanzar por el camino del progreso.
La minería bien trabajada con empresas responsables puede hacer mucho por los habitantes de las zonas aledañas.
El proyecto Quellaveco, uno de los yacimientos de cobre más importantes del mundo, localizado en la región de Moquegua que viene siendo desarrollado por la empresa Anglo American en sociedad con la corporación Mitsubishi, es un claro ejemplo de lo que siempre he defendido.
Es una mina a tajo abierto, que ha tenido una inversión de 5,500 millones de dólares y que produce aparte de cobre, molibdeno.
Tiene una vida útil de más de 36 años.
Similar al anterior proyecto, tenemos Antamina, que a más de 4,000 metros de altura ha desarrollado un modelo de minería con ingenieros y obreros muy bien remunerados.
Existe una ciudad construida donde alberga a sus trabajadores con todas las comodidades.
Pero el ingeniero Mucho deberá de poner orden en Petroperú. Una empresa que hace agua por todo lado y ha construido una refinería innecesaria que le ha costado al estado una cantidad gigantesca de dinero mal invertido.
Es urgente que, así como este gobierno ha pensado en Rómulo Mucho pueda en estos dos años convocar a los mejores elementos para lograr salir de este marasmo de recesión, corrupción e inseguridad.
El nuevo ministro de Economía por José Arista, tiene la misma idea que Mucho.
Está de acuerdo en la recomposición de Petroperú donde el MEF tendrá mayoría en el accionariado y la salida de su presidente ya es un buen síntoma que tomaran decisiones correctas.
Debemos de dejar de hablar de lo malo y concretarnos en comentar todo lo bueno.
Fíjense no más, lo que ha hecho la inversión privada en el agro en el Perú.
Somos grandes productores y exportadores de productos agroindustriales por las facilidades que se les dio a la inversión privada.
Para aquellos que critican que estamos regalando nuestras riquezas naturales, déjenme decirles que, para poder explotar los miles de millones de dólares en minería, se requiere de grandes inversiones que vienen del extranjero.
Esto genera miles de puestos de trabajo, ingente ingreso en divisas la Perú, cantidades de dinero producto del canon minero que bien invertido genera desarrollo en las regiones más necesitadas.
Nadie está regalando nada.
Por ello insisto que la presidenta Boluarte debe seguir convocando elementos como Mucho y Arista para que podamos dejar, en estos dos años que faltan para culminar su mandato, un país encaminado en la ruta del progreso.
A grandes problemas soluciones sencillas.
El Perú requiere de inversión extranjera y que mejor que atrayendo a inversionistas para desarrollar todos estos proyectos que nos darán un camino de esperanza en el desarrollo de nuestra patria.
Así como el ingeniero Mucho, hay peruanos que están dispuestos a poner el hombro para ayudarla a que este gobierno pase de ser un gobierno discreto en un gobierno con futuro.
Atrévase y estoy seguro que el país se lo agradecerá y pasará usted a la historia como una persona con visión de futuro y dejará de lado esa opinión de más del 80% de la población que desaprueba su gestión.
Como decía Martínez Morosini, se sienten pasos.
Pero que sean pasos positivos para que el Perú pueda empezar a anotar goles importantes y nosotros los peruanos veamos que estamos retomando el camino del progreso. Lampadia