El rol de la clase dirigente es informarse, debatir y proponer políticas públicas, proyectos de inversión y/o desarrollos artísticos. Pero, o ¿Qué pasa cuando los más capacitados no asumen el liderazgo? o ¿Cuándo no confían en sus capacidades? o ¿Cuándo están cómodos en sus balcones? o ¿O cuándo se acobardan ante las dificultades evidentes de una sociedad aún en formación? El resultado es una sociedad que no tiene norte. Es el colmo, que teniendo tantas capacidades para ser un país próspero, todavía no tengamos un norte común, una visión compartida de futuro. ¡Nunca es tarde para hacer las cosas bien!
Nuestros jóvenes, especialmente quienes se preparan para la vida profesional, están a la búsqueda de referentes jóvenes que estén destacando en el ámbito profesional o empresarial. Tenemos una juventud pujante, mayoritariamente de origen familiar provinciano, de clase media, hecha a partir de grandes esfuerzos familiares y que, encontrándose en proceso de formación, quisieran ver cuáles son sus opciones y qué camino seguir. En ese contexto, es un acierto que el XVI Simposio Minero, haya invitado a Dambisa Moyo; una profesional joven, muy destacada a nivel mundial en lo académico y empresarial, que puede y debe ser, una extraordinaria fuente de inspiración para nuestros jóvenes.
Iván Alonso muestra en 44 vistas de diversos indicadores económicos y sociales, que durante los últimos 30 años hemos tenido mejoras notables en la calidad de vida de todos los peruanos. Esto, por supuesto, debido en gran medida al capítulo económico de la Constitución de 1993, institución vilipendiada y amenazada de cambiarse por parte de todas las desubicadas izquierdas vernaculares. Proponer interrumpir nuestro exitoso arreglo constitucional, no es nada menos que una alevosa traición a las más imperiosas necesidades de los peruanos más pobres. Sí, una Traición.
Tenemos todo para construir un país de clase mundial. Solo tenemos que aprovechar lo que tenemos, romper el divorcio Estado-Sector Privado, alentar la inversión privada y el crecimiento de la economía, asumir una gestión profesional de los servicios públicos y comprometernos con el manejo público, con la construcción de nuestro futuro, empezando por elegir un buen presidente de la República y una nueva clase de autoridades regionales y municipales en unos meses. Necesitamos autoridades que vean el lugar del Perú en el mundo y nos lleven a conquistar el espacio de vida y riqueza que los peruanos podemos dar a nuestros hijos y nietos.
Las segundas vueltas son polarizadoras por definición, y la polarización siempre desata la pasión en detrimento de la razón. Y más aún cuando uno de los contendores es una Fujimori. Lo que, a mi juicio, no tiene sentido, es votar en blanco cuando se sabe que una opción es claramente más peligrosa para el país que la otra. Tampoco entiendo que haya quienes consideren que ambas candidaturas son igualmente peligrosas o potencialmente destructivas para la economía o para la democracia. Es obvio que Keiko Fujimori no va a instalar una dictadura ni va a destruir la economía, lo que sí ocurriría con Sánchez.
Hungría y Perú han sufrido muchos años la presencia del comunismo en sus gobiernos. En las recientes elecciones de Hungría, solo un partido de izquierda ha sacado 5% de votos. En el Perú la izquierda comunista disputa el segundo lugar con un 12% de los votos, más otros varios puntos repartidos en otras listas. Hungría aprende. El Perú no aprende. ¿Cuáles son las diferencias? Pues la más importante es que los húngaros leen. Pero la falta de lectura no es nuestro único problema, tal vez el mayor de todos es la clamorosa debilidad de nuestra clase dirigente.
En los últimos 60 años hemos tenido dos períodos de gobiernos socialistas y uno de economía de mercado. o En los 60, 70 y 80s, estuvimos gobernados por el socialismo velasquista y por sus colas (Belaunde II y García I). o Del 90 hasta el 2011, liberalizamos la economía y nos acercamos a políticas de libre mercado y promoción de la inversión privada. o Desde el 2011 con Humala, hasta la fecha, regresamos a coquetear con el socialismo y a hacerle la vida imposible a nuestra incipiente economía de mercado. La libertad para emprender e invertir es la base del camino de la prosperidad.
Así como el objetivo del crecimiento económico es el bienestar de los ciudadanos y no el de las empresas, que...
Aparte del afán destructivo de la economía peruana por parte de nuestras izquierdas, está la alianza de ellas con actividades...
Cómo sería nuestra vida si nos hubiéramos desarrollado como Nueva Zelanda, Noruega o Corea del Sur, si hoy día exportáramos...
Tenemos que apostar por las estrategias que siguieron los países donde sus poblaciones gozan de muy buenas condiciones de vida....
Desde el punto de vista humano, de seguridad nacional y de consecuencia con la búsqueda de la libertad, los peruanos,...
Muchos creen que la formalización de la minería informal es un simple acto administrativo. Esta debe basarse en el análisis,...
Tenemos que apostar por las estrategias que siguieron los países donde sus poblaciones gozan de muy buenas condiciones de vida....
“Sólo una sociedad que permita a científicos, técnicos y empresarios experimentar autónomamente puede sostener el progreso; una “cultura del crecimiento”...
Hay países que no logran crecer sostenidamente y caen, una y otra vez, en la pobreza. Hay una suerte de...
“Se declara de necesidad y utilidad pública nacional, el desarrollo de las exploraciones, inversiones y operaciones mineras, en aras de...
Lo que está detrás es la ausencia de partidos políticos, si tú tienes buenos partidos políticos estos partidos tienen que...
Después de tres décadas de un estatismo asfixiante y empobrecedor, hace 30 años el Perú calibró su brújula hacia la...

El turismo no genera debates o enconos de la magnitud que se advierten en la minería o la agroexportación. Hay...
Es ridículo sostener que Keiko Fujimori controla las instituciones. Ella más bien fue víctima de una justicia politizada. Su bancada...
Las burocracias son tan difíciles de vencer como el Leviatán. Una vez que nacen crean y reproducen sus propios objetivos,...
Hasta que caímos al sótano con Balcázar. Este cajamarquino de 83 años ha superado con creces las sandeces de Acuña....
En Lampadia no tenemos derechos reservados y promovemos la libre difusión de nuestros contenidos